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Entrevista a Elena Andrés, especialista en Educación de la Interioridad

Elena Andrés es la persona, que desde hace más de dos años, está acompañando todo el proceso de implantación de la Educación de la Interioridad en los Colegios de la Compañía de María.

Julio 2013 | Josep Mª Nonay (Cardedeu, España) | Misión educativa

Su implicación en el proyecto se concreta en: la formación de los educadores, la colaboración en la elaboración del documento del Proyecto “i”, el seguimiento y acompañamiento de todos los pasos que vamos dando para integrar el desarrollo de la dimensión interior en todos nuestros colegios.

Elena Andrés es la Coordinadora del Proyecto Debir de la Diócesis de Vitoria-Gasteiz. Ha escrito el libro "La educación de la Interioridad, una propuesta para Secundaria y Bachillerato". Ed. CCS, 2009 y ha editado un CD de canciones "Gustar a Dios" Ed. S. Pablo, 2006.

• ¿Qué es la Educación de la Interioridad?
Tras estos años de trabajo, defino la educación de la interioridad (EI) como la suma de técnicas y estrategias que ayudan a la persona, tenga la edad que tenga, a descubrir los camino de acceso a su mundo interior para vivir un proceso de unificación y crecimiento personal desde las luces que nos aportan la psicología y la espiritualidad.

• ¿Por qué la Educación de la Interioridad?
Si la pregunta la referimos a un “porqué” general diría que porque occidente se ha auto-exiliado de la atención a lo interior lo cual nos ha llevado como sociedades, a un modelo de vida alejado en gran medida de la sabiduría profunda y de las claves de la verdadera humanidad. La actual crisis económica generalizada es, en mi opinión, la visibilización de los grandes fallos de fondo del sistema neoliberal que transforma a la persona y a las sociedades en “hormigueros del consumo despiadado”, somos como hormiguitas obsesionadas por tener y tener cada día más y mejor, ello nos lleva a vivir el trabajo casi exclusivamente como fuente de remuneración económica sin contemplar apenas su carácter de “dignificador” de la vida humana cuando ese trabajo se vive como aportación a la mejora personal y del conjunto de la sociedad. El neoliberalismo nos ha transformado en seres individualistas y volcados enormemente hacia lo exterior. El silencio, la calma y la serenidad no son precisamente los frutos de nuestro modo de vida y, sin embargo, son imprescindibles para la construcción del Ser.

Si la pregunta la referimos a la Escuela, entonces la respuesta que surge inmediatamente es que educamos la interioridad porque es una urgencia educativa en tanto que es una urgencia social. Nuestros alumnos y alumnas son los adultos a los que les tocará afrontar el reto de vivir en una nueva sociedad que no sabemos cómo será pero que sí sabemos que no será como hasta ahora. Nuestros chicos y chicas son los ciudadanos del siglo XXI. O aprenden a vivir desde lo más profundo de su ser, desde su Sí-mismo, o sólo repetirán los errores que ya hemos cometido como familia humana.

Y, concretando el “porqué” en una escuela cristiana es evidente que educar la interioridad es favorecer que la fe sea una fe alimentada por el encuentro personal con Cristo. Educar la interioridad en clave cristiana quiere decir reconocer la posibilidad y la necesidad del creyente de ser un místico, es decir, alguien que haya experimentado el Misterio y dé testimonio de ello en su vida. En este sentido, educando la interioridad rompemos con espiritualismos alejados de la realidad y activismos carentes de hondura, aunando mística y liberación a través de la propuesta de un proceso de unificación personal que nos conduzca a construir la unidad con los demás, con el mundo y con Dios.

• ¿Qué pueden hacer los colegios por fomentar la Educación de la Interioridad?

De nuevo responderé desde la experiencia de estos años en los que he podido ser testigo de que el camino acertado es crear un proyecto serio, bien preparado, que aúne ilusión y profesionalidad. Las acciones aisladas están bien, pero no son suficientes. Un colegio que quiera fomentar la EI debe primero definir qué es para ese grupo humano de educadores/as la Interioridad, deben llegar a tener claramente identificado el porqué de proponer a los alumnos la EI. Sin un convencimiento absoluto, las urgencias de cada día se “comerán” el proyecto. A partir de ahí, cada centro debe poner a funcionar su creatividad y hacer el proyecto a su medida y aplicado a su realidad. Gracias a Dios, a estas alturas, quien quiera comenzar un proyecto de EI puede contar con la ayuda de bastantes centros que ya llevan algunos años en este camino. Trabajar unidos resulta, hoy, imprescindible.
Sin embargo hay un previo irrenunciable: un centro fomentará la interioridad de sus alumnos si la comunidad docente está compuesta por personas que transiten los caminos del interior porque no podemos dar lo que no tenemos. Si los educadores no saben conectar con su interioridad, si no están en proceso de aprender a ser lo que son, entonces se corre el riesgo de “hacer fichas” y nada más. Al final lo de menos es el “qué” hacemos, lo de más es el “desde dónde lo hacemos”.

• Cuéntanos un poco tu recorrido personal en torno a la Educación de la Interioridad.
Toda esta aventura comenzó en el año 2000 cuando vivía en Barcelona. Un grupo de amigos comenzamos a compartir inquietudes en torno a la Iglesia, a la Pastoral, la Educación y fruto de todo ello nacieron los “Talleres de Interioridad”. Éramos tres amigos (Josep Otón, Jordi Osúa y yo), los tres profesores, dos de la pública y yo en la concertada. Creamos un taller inicial muy sencillo que aunaba la especialidad de cada uno. El éxito que esos talleres tuvieron nos animó a profundizar más y más. Al mismo tiempo, en el colegio en el que trabajaba entonces comencé a hacer talleres de interioridad con todos los alumnos una vez a la semana, el resultado fue excelente. Después se me presentó una oportunidad única de colaborar con los jesuitas y otros laicos en la creación del Casal Lluís Espinal, en la Casa de Espiritualidad de La Cova (Manresa) y me embarqué en una aventura preciosa que duró seis años en los que pude trabajar mano a mano con profesores y religiosos/as de muchos colegios, entre ellos el colegio Lestonnac de Barcelona. Fueron años de una gran riqueza humana y espiritual que me confirmaron en que este es mi camino por ahora. Después, hace cuatro años, la Diócesis de Vitoria-Gasteiz me ofreció trabajar como coordinadora y crear un Proyecto de EI para la Diócesis, una propuesta novedosa de cómo introducir la EI en los procesos de iniciación cristiana, así ha nacido el Proyecto “DEBIR”. Junto con ello se me pidió ayudar a crear un proyecto de EI en Diocesanas, las escuelas de ESO, Bachillerato y FP de la Diócesis. Estas escuelas, actualmente se han fusionado con el colegio Jesús Obrero de los Jesuitas y ha nacido EGIBIDE, centro en el que actualmente sigo formando a los profesores para que puedan aplicar el proyecto “IZAN” (significa SER en euskera) y acompaño a los alumnos/as en los talleres de interioridad. Todo ello es la cara externa de una aventura interna que es la de vivir yo misma como peregrina de los caminos del interior. En realidad la semilla está en el Encuentro personal con Dios, un Dios que se me ha ido desvelando progresivamente como más grande, más universal, más allá de todo y en todo, Fuente de Vida, de una Vida que quiere dar abundantemente a todos, independientemente de su credo. Desde el Evangelio me siento llamada urgentemente a dar gratis lo que gratis he recibido y, en mi caso, gratis quiere decir darlo en un lenguaje universal comprensible para cualquier persona en búsqueda ofreciendo las raíces humanizadoras del Evangelio de Jesús.

• Hace tiempo que colaboras con la Compañía de María. En esta colaboración has podido conocer a personas y a varios grupos: los Exploradores, el Grupo Motor, los Equipos Directivos, algunos docentes… ¿qué destacarías de nuestro talante educativo?
La colaboración con la Compañía de María ha sido y es un auténtico descubrimiento, un regalo. Primero descubrí al grupo de Exploradores en el que me encontré con personas de una gran formación humana y espiritual pero, sobre todo, volcadas en sus alumnos/as. Desde ellos y ellas me encontré, en un primer momento, con la figura de Santa Juana, con su propuesta educativa que me parece moderna, real, llena de sentido común y de amor hacia los niños y jóvenes.
Después comencé a conocer diferentes claustros y profesores, en esos encuentros respiré ambiente de familia, buen humor… Me he encontrado con personas muy trabajadoras, ilusionadas. Poco a poco he ido comprobando que en la Compañía se ha asumido con inteligencia que nuestra sociedad es otra, es diferente y lo será más y que, evangelizar, es responder a esos cambios con inteligencia y audacia. El carisma de Santa Juana contiene semillas que pueden seguir fructificando en el siglo XXI, tan sólo hace falta saber recrear las formas y el lenguaje y me parece que queréis y sabéis hacerlo.
Y, si me permitís un último subrayado, sería aplaudir la forma en la que religiosas y laicos compartís la misión común. Me sorprendió muy positivamente el hecho de que el equipo de Titularidad de la Compañía sea mixto, religiosas y laicos… ¡magnífico!

• También conoces con profundidad nuestro Proyecto “i” de implantación de la Educación de la Interioridad en los Colegios Compañía de María, ¿qué destacarías de este Proyecto y cuáles crees que son sus principales retos?
En primer lugar destacaría el proceso a través del cual se ha creado el proyecto “i”. Habéis sabido ir poco a poco, dando los pasos necesarios pero sin dilatarlo en exceso. Es un proyecto compartido en tanto habéis conocido otros ya existente y os habéis dejado iluminar e inspirar por ellos, eso es muy hermoso y un ejemplo de generosidad y de camino compartido tan necesario hoy.

En segundo lugar hay que aplaudir la honda reflexión de fondo que se ha concretado en un texto base magnífico. Habéis explicitado vuestra propia definición de interioridad conectando con la propuesta educativa y espiritual de Santa Juana desde una mirada lúcida a la nueva sociedad en la que y para la que os toca educar.

En tercer lugar el equipo de Exploradores ha sabido hacer llegar a todos el proyecto, para que cada claustro de cada colegio lo sienta suyo, al menos, eso ha sido un objetivo claro desde los inicios.

En cuarto lugar quiero subrayar la labor de identificar y motivar a personas para el Equipo Motor. Creo que habéis acertado de lleno no sólo en la elección de las personas sino en las ofertas formativas propuestas.

Quizá el principal reto sea seguir mimando la formación del profesorado, no sólo del grupo motor, sino de cada profesor de la Compañía. No descuidar el hecho de que los Equipos Directivos son, al final, quienes pueden avivar el Proyecto o hacer que se estanque, porque lo normal es que, tras la fase inicial de “enamoramiento” de un proyecto así, venga la rutina y, ante la avalancha de urgencias en el día a día de un centro educativo, lo de la interioridad, como suele pasar con la Pastoral, pase a un segundo o tercer lugar.

• Y para terminar, que te sugiere esta frase: educar en la vida y para la vida.
Educamos personas. Educamos seres en las fases iniciales de su desarrollo, pero, a la vez, quienes educamos también somos personas en proceso. El proceso de Ser persona no cesa jamás y ese proceso tiene como escenario la vida, la cotidianeidad, las cosas de cada día, lo agradable y lo doloroso. Por eso es la vida la gran maestra, es en la vida donde aprendemos a ser quienes estamos llamados a ser, con palabras de Enrique Martínez Lozano, se trata de “ ser lo que somos”, así, cuando la Educación acontece no al margen de la vida sino en la vida, entonces se transforma en una Educación para la vida, es decir, una educación que nos prepara para vivir con sentido y hondura, que nos capacita para ser protagonistas de nuestra historia personal y colectiva y no sus víctimas o verdugos.

Podéis ver el vídeo del proyecto "i" en el siguiente enlace: Proyecto "i"

Josep Maria Nonay: coordinador del Proyecto "i" de Educación de la Interioridad de la Compañía de María. Responsable de la Educación de la Fe en el Equipo de Titularidad de los colegios Compañía de María de España. Maestro de Educación Infantil, Primaria, Religión y Educación Física.

 

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7 Comentarios

Mercedes Acosta de Marotte dice:
Muchísimas gracias por compartir esta experiencia. También nos gustaría conocer mas detalles sobre el proyecto, instancias de formación en y para el mismo, especialmente online.- Mercedes, comunidad de Gualeguaychú
12.11.13 dice:
Qué bienencontrar personas que pongan palabras a lo que vives por dentro... Durante este año he ofrecido una serie de convivencias en la Normal Superior de Amagá (Colombia), presentándolas como espacio para el cultivo de la Inteligencia Espiritual (según la voy profundizando de la mano de Francesc Torralba). La inciativa ha sido muy bien acogida y yo misma la he disfrutado mucho. que elena sea una laica y loque comparte, me confirma en uqe es por ahí, la aportación que hemos de dar como educadoras a este mundo plural del siglo XXI. Felicitaciones por el Proyecto "i". Esperamos que lo van a socializar a toda la Compañía
dice:
Qué bueno encontrar personas que le pongan palabras a lo que tu misma vas viviendo! He disfrutado toda la entrevista, como apaortación a mi itinerario espiritual y tambien a mi trabajo pstoral de ahora: durante este año, he ofrecido una serie de convivencias a los alumnos de una Escuela Normal, (en Amagá, Antioquia, Colombia), presentándolas como espacios para cultivar la Inteligencias Espiritual. Han sido muy bien acogidas y yo misma las he disfrutado mucho. Espero que el proyecto "i" se socialice en La Compañia. Nos vamos convenciendo que por ahí es nuestro aporte a este mundo plural del tercer milenio. Luz eugenia Vallejo Villa odn
Gloria Cecilia Londoño Ciro dice:
Me parece un acierto seguir esta intuición-realidad del cuidado de la interioridad. En el colegio de la Compañía de María, en Medellín estamos reflexionando con un grupo de padres de familia el tema de la fe y cada uno expresa sus vivencias y necesidades de encuentro con su mundo interior, con los otros desde otra perspectiva trascendente y con Dios. En este artículo encuentro signos y señales que nos ayudarán a consolidar estas propuestas. Gracias por compartir. Gloria C. Londoño C. Colombia
Maria Alicia Morales Fonseca dice:
Un abrazo desde Chile...sin duda una experiencia inspiradora para los que servimos en los colegios de la Compañia de Marïa...me gustaria conocer mas de este proyecto de EI...y como trabajarlo en mi colegio. Bendiciones Maria Alicia Morales.Chile
marcia venegas briceño dice:
Excelente aporte para considerar en nuestra entrega y propuesta educativa. Siempre en novedad y apertura. Quisiera conocer más de la educación de la interioridad. Desde Chile con amor.
dice:
Muy interesante para las que no estamos en colegios... EI me parece innovador y realista, conectado a la vida y una manera de crecer juntos profes, alumnos... Animo!